Pero hoydía te vi, después de tanto tiempo, y hablamos. Y no sentí...NADA.
Me da mucha pena haberte olvidado, por una parte, me siento tan fría, fue todo tan rápido y ahora quiero a alguien más y en ti ya no pienso sino a veces, y no te extraño. Pero por otra parte siento que está bien, que si no te hubiera olvidado estaría sufriendo, que quizá habríamos vuelto y no hubiese sido lo mismo, que quizá hubiese sufrido aun más. Creo que saqué lo mejor de esta situación y, por mucho que me apene que tú no estés bien, yo sí seguí adelante y estoy feliz.
Aun así una parte de mi extraña la pureza de nuestro amor... y en parte tengo rabia porque no sé si voy a poder sentir así de sublime alguna vez, otra vez.