viernes, 31 de octubre de 2008

De verdá el asuntito ya se me había ido olvidando, aunque admito que dudo olvidarlo por completo alguna vez. Por si no sabes, para mí lo que hiciste fue gorrearme. No importan las circunstancias.
Lo que me dijiste ahora me suena a que lo decías sólo para tranquilizarme o hacerte el empático. De verdad no puedo perdonarla por completo, y me cuesta demasiado aceptar que la perdonaste tan fácil, que ahora es lo mismo. Y quizá no es por celos o rencor, sino que sólo es la idea de que “enseñarle” a que hacer eso está mal -que duele, que me cagó y de verdad no voy a ser igual después de eso- se fue a la punta del cerro contigo hablándole denuevo, como si nada. COMO SI NADA!
Me cuesta, me molesta y me duele mucho. Me duele la guata cada vez que pienso en ella.

miércoles, 29 de octubre de 2008

Aunque...

Igual admito que te quiero. Que te amo!
Y, aunque me enoje mucho y eso resalte más que el resto de las emociones que siento por ti, el saber que me quieres y las cosas que haces, la forma en la que me miras a veces, las cosas con las que me sorprendes, apagan toda la rabia que pude sentir.
Espero que siga así por mucho tiempo!

Feliz Cumpleaños

Q rabia cuando te espero tanto y no me avisas que vas a llegar 3 horas
después. Más encima cuando te lo digo como comentario, sólo porque es tu cumpleaños, porque me molestó muchísimo más de lo que demostré (uff fingí muy bien), te molestaste como haciéndote el “que hizo mal” casi para que yo te dijera “ahh si no es para tanto”. Me carga fingir y contigo tengo que hacerlo. De verdad esto que me hiciste hoy fue penca, lo pasé mal, me molesté mucho. Y yo nunca me enojo.
Pa peor me acuerdo de lo que pasó antes, de ella, de la morbo que tengo de mirar dónde está y qué hace... de la rabia que me da que ahora le hables, aunque sea poco! Me da rabia, ella no se lo merece ni yo menos! Y peor, que sepas que está mal y me lo escondas. Acuérdate que eres pésimo para mentir, eres muy predecible y te descubro siempre.
No quiero enojarme contigo, pero es tan fácil!

jueves, 23 de octubre de 2008


No sé por qué pero te siento distante. No sé por qué no quiero decírtelo. Ahora que lo pienso, estoy portándome de la misma forma que la otra vez, cuando casi termina todo. De verdad que para mi casi termina todo. Por culpa de que no te dije lo que sentía.

No sé por qué me cuesta contarte las cosas, a veces. Pero últimamente ha sido más difícil aun. Hablamos cosas demasiado vanales, hay silencios mucho más largos. Tu mirada está como ida, tus conversaciones más tensas, no sé, a veces te veo y tu mirada refleja que estás desilusionado. Que resulté ser otra más que no cumplía tus expectativas. Ya no me dices que me quieres tan seguido. Ya apenas me dices que me amas. Esa pausa que dejaste hoy sonó a que lo pensaste antes de decírmelo.

Pienso todo esto, pero, por otro lado, indirectamente sigues igual. No entiendo, de verdad no sé qué pasa. Quizá quieres que siga todo igual, pero internamente no lo quieres? No sé por qué ahora cada vez que hablamos, discutimos y terminamos con una pelea que siempre tiene que quedar inconclusa, porque dices que conmigo no se puede discutir. Lo siento, pero somos dos. Y peor aun, cuando discutimos, te enojas tan fácil! Como si quisieras enojarte, aunque no hubiera motivo para hacerlo; como si estuvieras empujando para tener una razón visible de lo cansado que estás de mi. Porque eso es lo que siento, que estás cansado. Y que más encima no quieres echarte la culpa, así que esperas a que yo haga todo mal. Así es como se ve. Ojalá que no sea así.

Quizá sólo el cansancio de lo demás, de la rutina, te tiene mal, y sin querer lo llevas a nuestra relación. De igual forma está mal; no puedes reflejar todo lo que te pasa alrededor en mí, porque duele, no te puedes descargar conmigo. Porfavor no lo hagas, me duele.

Ya nada es sublime, como antes. Y si no es así, ya no es igual. No quiero que termine, pero tampoco quiero que siga mal. Ayúdame.